Una disculpa por no escribir durante tanto tiempo, pero… hablemos de ventas.



Tenía mucho que no publicaba en este blog, se les pide una disculpa. De ahora en adelante ya no solo publicare notas de otros sitios, si no ahora propias,
 publicare ciertas entradas referente a las experiencias que he tenido en mi trabajo como vendedor de software.

Cabe destacar que odiaba las ventas, si las detestaba y eso que llegue a vender papelería y lámparas en un mercado popular cuando tenía 8 o 9 años, o cuando vendía dulces y chicharrones a los 16 o cuando fui vendedor de calzado a los 17 años, pero ahora puedo decir… ¡Me encantan! Me gusta convivir con personas inteligentes, agradables, educadas, me gusta también toparme con gente fanfarrona, arrogante, pesimista, sonsa, pub e ignorante y que tiran flojera por doquier, pero porque me gusta encontrarme con gente de ese mal calibre, sencillo, para no ser así.

Olvidaba… también me encantan las ventas también porque… ¡existen las comisiones!

Donde trabajo, las ventas son “sencillas”, es un simple y efectivo eCommerce , o como yo las llamo “Ventas entrantes 2.0”. En la empresa se tiene una página de internet la cual incluye:

-Un formulario para solicitar el precio e información del software que distribuimos,
-El número telefónico para agilizar el servicio,
-El correo de MSN y Skype.

El target educativo, comercial, particular,  gobierno y otros distribuidores se contactan con nosotros, piden informes y precio de equis software y nosotros enviamos la propuesta, damos confianza para que realicen la compra, asesoramos todo el proceso de compra, de vez en cuando somos quien escucha toda una plegaria, confesiones  y martirios que no tienen nada que ver con la compra-venta, el cliente paga, enviamos el producto electrónico, se factura, se da servicio de post-venta y se consolida al cliente con actividades mercadológicas.

Es una venta fácil,  no tengo que tocar de puerta en puerta, no tengo que hablar para concertar cita, acudir a la cita, intentar vender por teléfono, etcétera y etcétera, casi nada de lo que conocemos como ventas tradicionales.

Seguiré hablando en post futuros sobre los formularios, los diseños de las propuestas comerciales o mejor conocidas como las cotizaciones, el seguimiento por email y por teléfono, cómo mostrar mayor interés y deseo por el producto, la cobranza, los descuentos, la importancia y elementos de un correo electrónico y  sobre todo el trato con las personas.

Gracias por haber llegado hasta este punto de la lectura. Cualquier tema que quieren se trate o correcciones, háganmelo  saber por cualquier red social. Ahora si pueden dar click donde quieran, nos vemos la próxima semana con un nuevo post.

Hasta la próxima, Cambio y fuera.